El drago

El drago es una curiosidad botánica: no es un árbol, sino que pertenece a Liliaceae, la familia Lily, y es la planta más antigua de toda la flora endémica de Canarias. El drago más famoso, que tiene casi 400 años, se encuentra en Icod en Tenerife y alcanza una altura de 16 metros y una circunferencia del tronco de 6 metros. Una rama rota generalmente produce dos o más brotes y, al igual que un dragón, varias cabezas pueden volver a crecer si se cortan. La corteza arroja una resina roja conocida como "sangre de dragón", que los aborígenes de las Islas Canarias, los guanches, utilizaban para fabricar medicinas y para momificar a sus muertos.

El drago es capaz de neutralizar muchos venenos ambientales como Xylol, Toluene, Benzene y Formaldehyde. Cada dos o tres años, el árbol del drago produce flores en forma de pequeñas flores blancas. Los frutos son anaranjados y comestibles y la semilla en el interior, aproximadamente del tamaño de un guisante, es muy dura.

Para secar las semillas para la fabricación de joyas, es importante que el proceso no produzca arrugas, para que cada semilla mantenga su forma redonda durante muchos años. Después de eliminar la pulpa adhesiva, la semilla se pule hasta que la superficie quede lisa y marrón.

Las perlas negras son Cannaceae, variedades de flores que crecen bien en La Palma.